Dr. Alex Ortiz Espada
Cirujano de la Mano al Hombro. Traumatología del Deporte

Gangliones de la muñeca.

Los gangliones de la muñeca son la tumoración más frecuente de esta localización. Se trata de lesiones benignas originadas en el seno de las articulaciones del carpo y cuyo contenido es transparente gelatinoso.

Se producen más frecuentemente en mujeres y hasta en la mitad de los casos se relacionan con trabajos de fuerza o deportes.

 


 Ganglión en el dorso de la muñeca



Normalmente aparecen de manera progresiva en el dorso de la muñeca o bien en la región palmar, próximo al canal del pulso.

Suele manifestarse con dolor, siendo éste a veces el único signo y denominándose "ganglión oculto". El dolor se suele originar en los movimientos forzados de la muñeca.

El abultamiento puede cursar con aumento o disminución a lo largo del tiempo, incluso en algunos casos puede llegar a desparecer del todo.


Ganglión palmar, en el "canal del pulso"

Esquema de la situación y origen (raíz) de un ganglión dorsal de la muñeca

El diagnostico suele ser clínico, realizado por el médico en la consulta, aunque pueden ser necesarios estudios como las radiografías o incluso resonancia magnética. Ésta última es especialmente útil en los casos que van a necesitar cirugía, puesto que hasta un 40% de los casos que presentan estos gangliones, presentan además otras lesiones intraarticulares que pueden ser tratadas en la misma intervención.




Imágenes de resonancia magnética de 2 casos de ganglión dorsal


Al tratarse de una lesión benigna, el tratamiento de esta lesión se reservará para aquellos casos en los que el dolor sea significativo y en los que el tamaño lo haga francamente inestético (p.ej. mujeres jóvenes con muñecas finas que presentan gangliones de gran tamaño).

A lo largo de la historia se han descrito muchos tratamientos para la eliminación de estos gangliones, como golpearlos con un libro, presionarlos con una moneda, transfixiarlo con una aguja, etc. Todos éstos, además de su potencial peligroso, presentan una alta e inaceptable tasa de recidiva (nueva aparición) por lo que no se recomiendan.

Otros tratamientos más indicados pueden ser la terapia física aplicada por un fisioterapeuta colegiado o la punción-aspiración con aguja, aunque éstos también presentan altas tasas de recidiva.



El tratamiento definitivo con mejores resultados es la cirugía. Aunque todavía se realizan intervenciones abiertas para la exéresis de estos gangliones, el tratamiento actual de elección es la cirugía artroscópica. Mediante la introducción en la articulación de un fino artroscopio de 2,7 mms se realiza la exéresis del ganglión así como de su raíz de origen, lo cual disminuye la tasa de recidiva. Además permite tratar otras lesiones que haya en el interior de la muñeca, disminuye las complicaciones peroperatorias, apenas origina cicatrices y permite una más rápida recuperación y movilidad.




Caso clínico: preoperatorio a la izquierda y 1 mes postoperatorio a la derecha

La resección artroscópica de los gangliones de muñeca suele realizarse en régimen de cirugía sin ingreso y con anestesia regional en la extremidad. El paciente debe llevar una férula y vendaje durante 12-15 días, y posteriormente a esto comenzará la rehabilitación.